miércoles, 4 de diciembre de 2013

Descripciones, solución de problemas y dibujo

Problemas con modelos establecidos

  • Crean problemas que en realidad no existen.
  • Impiden una configuración más útil de la información.
  • Inhiben el pensamiento con visión adecuada.


Descripción

Diversidad de enfoques
Material visual, temas verbales y/o vida real
No descripción exacta o completa.



Solución de problemas

     Problemas cotidianos: superar dificultad, crear algo, eliminar algo insatisfactorio
Una o varias soluciones posibles (valoración)


Dibujo

Crean problemas que en realidad no existen.
Impiden una configuración más útil de la información.
Inhiben el pensamiento con visión adecuada.


Entrevista 4


viernes, 29 de noviembre de 2013

Entrevista Edward De Bono


Datos sorprendentes de la creatividad


EL PENSAMIENTO LATERAL DE EDWARD DE BONO


UNA RESEÑA CRÍTICA



A diferencia de otros psicólogos autores de textos enfocados al tema del desarrollo de la creatividad, el libro “El Pensamiento Lateral. Manual de creatividad” de De Bono nos ofrece un enfoque práctico y muy fácil de seguir en su lectura, incluso por quienes nunca antes habían leído del tema. Dicho manual tiene como propósito enseñar al lector ejercicios prácticos que sirven para estimular los procesos del pensamiento lateral con fines de resolución de problemas.


Los conceptos teóricos son claramente explicados y suficientes para una muy clara comprensión del tema pero complementados en todo momento por ejemplos ilustrativos y hasta entretenidos para el lector.


El libro hacer una diferenciación entre el pensamiento lateral y el pensamiento lógico o vertical, los cuales son diametralmente opuestos y sin embargo complementarios. El pensamiento vertical busca seleccionar la solución más lógica y prometedora en base a la experiencia del sujeto, mientras que el pensamiento lateral busca explorar nuevos enfoques.


Dichos pensamientos son complementarios pues el pensamiento lateral abrirá nuestra gama de opciones disponibles, pero el pensamiento vertical será el que se encargará de aterrizar una de dichas opciones de manera concreta. En cambio, una persona que no aplica un enfoque lateral caerá siempre en una repetición de soluciones o elecciones anteriores pues confía en su efectividad, pero sin darse cuenta de que existe una gama de opciones alternativas que podrían ser aún más efectivas que las que ha adoptado dentro de sus modelos. Existen muchas personas e incluso instituciones que se caracterizan por ser “tradicionalistas” por su resistencia general al cambio sin haber siquiera analizado las alternativas disponibles desde una perspectiva abierta y objetiva.


Considero que también es importante la invitación que hace el autor hacia un rompimiento de paradigmas en lo que refiere al tema de la enseñanza del pensamiento lateral, el cual a pesar de ser una cualidad innata, también puede ser enseñado y aprendido. Puede que algunos docentes  pensemos: “Eso ya lo sabía. Claro que se puede enseñar.”. Sin embargo, ¿demuestran nuestras actitudes y acciones para con nuestros alumnos que estamos convencidos de ello? ¿Tachamos a algunos estudiantes de “no ser muy creativos” porque simplemente “no se les da”? Si detecto que alguno de mis alumnos se beneficiaría de desarrollar más su pensamiento lateral, ¿qué hago yo al respecto? 


Vale también la pena hacer un paréntesis y aclarar que De Bono afirma que el pensamiento lateral no se puede enseñar de manera efectiva dentro de contenidos de otras asignaturas, sino que requiere que se le dedique un tiempo mínimo de una hora a la semana exclusivamente para la enseñanza del pensamiento lateral con el de que se adopten los ejercicios como costumbres mecánicas en el quehacer diario. Yo agregaría otra razón para no impartir clases de pensamiento lateral dentro de una asignatura curricular: los contenidos de otras materias también impedirían el correcto aprovechamiento de las estrategias al servir de distractor del propósito de estimular la creatividad de manera consciente.


En el primer capítulo del libro De Bono establece que el pensamiento lateral puede enseñarse a partir de los 7 años y hasta la fase universitaria, sin embargo, en éste mismo capítulo él asegura que mientras más elevado es el nivel intelectual de las personas es más sencillo captar los principios implicados en ello. Desconozco si el autor delimita la edad máxima recomendada debido a que estaba haciendo referencia a la necesidad de que fuera una institución educativa formal la que impartiera los contenidos de su manual, sin embargo, retomando lo mencionado por el mismo autor, no considero que el nivel intelectual de las personas baje necesariamente una vez que han abandonado una etapa de formación académica formal. Muchos estudios han demostrado lo benéfico que es para la mente de personas de la tercera edad el que lleven a cabo ejercicios de desarrollo cognitivo, incluyendo los enfocados al desarrollo de la creatividad. Es por ello que considero que poner un límite de edad a la posibilidad de desarrollo del pensamiento lateral no es muy objetivo y que por tanto merecería un análisis más profundo.


Al analizar el funcionamiento de la mente iniciamos con un análisis de la comunicación como proceso de codificación que tiene como fin la transferencia de información. La comunicación por medio de códigos requiere la composición de modelos en los que se aloja información de fácil identificación y uso. La mente es el complejo sistema de almacenamiento de todos nuestros modelos de información. 


Una vez que nos hemos formado ciertos modelos, nuestra tendencia humana es a querer continuar con nuestros modelos existentes, es decir, que cualquier información nueva que recibimos es reacomodada dentro de los esquemas que ya tenemos del tema; y cuando no logramos encajar la nueva información dentro de lo que creemos, lo más sencillo es a descartar la información por completo. Pero, ¿cuáles son las consecuencias de mirar nuestras vidas únicamente a través del filtro de ciertos modelos?


Un claro ejemplo de esto es la historia de la humanidad misma. Por ejemplo: Galileo hace un gran descubrimiento y le anuncia al mundo que no es el Sol quien gira alrededor de la Tierra, sino a la inversa. La Iglesia Católica reacciona obligando a Galileo a retraerse públicamente o morir. ¿Pero por qué? ¿Por qué hacía a un hombre merecedor de muerte el que la Tierra girara alrededor del Sol? Simplemente que rompía con los esquemas de una institución tal poderosa como la Iglesia Católica, no encajaba en sus modelos o ideas existentes. Dios creo al hombre y la Tierra, es obvio que el Universo tenía que girar en torno a ella, cuestión que dedujeron por iniciativa propia y no porque la Biblia lo estableciera, dicho sea de paso.


De Bono propone una solución a estos modelos rígidos que son establecidos no solo por individuos sino por sociedades enteras. Debemos mostrar apretura a la reestructuración de nuestros modelos con el fin de dar cabida a ideas y conceptos nuevos. Por “dar cabida” no me refiero a encajar a la fuerza una pieza que no embona en el rompecabezas que es nuestra mente, sino a que si algo no encaja con lo que ya habíamos aceptado como correcto, estar dispuestos a revisar lo que ya habíamos armado pues en ocasiones un simple reacomodo de piezas nos ayudaría a resolver el rompecabezas. 


 Con toda razón se afirma que “el pensamiento lateral es a la vez una actitud mental y un método para usar información”. La información y experiencia que hemos acumulado con los años es muy valiosa, pero no podemos permitir que la manera en que hemos interpretado dicha información limite nuestra visión del mundo que nos rodea.  

Entrevista 3

Entrevista 3

lunes, 25 de noviembre de 2013

SEIS SOMBREROS PARA PENSAR

Seis sombreros para pensar (en inglés Six Thinking Hats) es un libro de Edward De Bono, en el que se expone una metodología para discusiones y toma de decisiones en grupo, conocida como método de los seis sombreros para pensar, de los seis sombreros de Bono, o simplemente de los seis sombreros. La herramienta, combinada con el pensamiento lateral al que es asociada, provee de unas materias a los grupos para pensar juntos más efectivamente, y materias para planear procesos de pensamiento de un modo detallado y cohesivo.

El método ha encontrado amplios modos de empleo en el sector británico de la innovación, es ofrecido por numerosas consultorías y se ha anexado al servicio civil británico. Michael Hewitt-Gleeson afirma que el método fue desarrollado inicialmente durante una sesión de lluvia de ideas que tuvo lugar con él, Edward de Bono y Eric Bienstock en 1983.




TOP 10 "PENSAMIENTO LATERAL Y APRENDIZAJES"

A continuación les presento mis 10 citas preferidad del libro "PENSAMIENTO LATERAL Y APRENDIZAJES" del Dr. Julio César Arboleda Aparicio en orden descendiente.





10



Dos tareas tiene la escuela [...]: 1) generar oportunidades para desarrollar en los estudiantes pensamientos múltiples y 2) dignificar la formación del pensamiento, tanto del pensamiento que requiere tomar decisiones inmediatas para atender las exigencias del mundo de la vida, como del pensamiento que obra al ritmo de nuestra propia espiritualidad [...]. (pag. 46)

9

Es preciso que el docente genere oportunidades y capacidades para que el estudiante reconozca la necesidad de pensarse constructivamente, de asumir los aprendizajes de manera responsable; reconozca que parte de esta responsabilidad consiste en evaluarse a si mismo en sus desempeños, actuaciones, actitudes, formas de ver, de sentir, de pensar, de obrar. (pag. 29)

8

La tolerancia es una manera de ser flexible en la vida; de actuar con base en el reconocimiento y aceptación de sí mismo y del otro. (pag. 33)

7

La formación de pensamientos en los individuos se dignifica cuando se generan oportunidades y capacidades para que estos direccionen este potencial hacia su desarrollo como personas. (pag. 42) 

6

Pensar y lateralizar el pensamiento es una manera de saberse y ser más humano; es un mecanismo, un recurso que bien dirigido aporta dignidad, éxito, felicidad, autodirección, autoproyección. (pag. 25) 

5

En nosotros reside el amor y la felicidad que podamos sentir y vivir realmente, y en gran medida la calidad de vida que nos demos. (pag. 23) 

4

La elección de planos, demensiones o contextos [...] es asumir estas inquietudes desde ópticas insospechadas, prohibidas, nuevas, hurgando en el lado oscuro de las cosas, viendo desde donde rutinariamente no se ve. (p. 63)  

3 

El pensamiento lateral tiene relación con la capacidad de ver lo que rutinariamente solo miramos. (pag 15)

 2

El pensamiento lateral es proporcional a la felicidad: entre mayor capacidad de pensamiento lateral se posea, mejores oportunidades de felicidad tendríamos, o menores riesgos de infelicidad. (pag. 20)

1 

Amar entraña cualidades tales como: detalles, cuidado, diálogo, reconocimiento del otro y de sí mismo, comunicación franca, afecto, disposición, lealtad, libertad, sentimientos y pasión a la luz de la dignidad. El amor es del tamaño de la calidad con la que asumanos cada una de estas cualidades. (pag. 26)

martes, 19 de noviembre de 2013

La Inteligencia Creativa de Robert Stenberg


ESTILOS DE PENSAMIENTO DE ROBERT STENBERG:



CLAVES PARA IDENTIFICAR NUESTRO MODO DE PENSAR

Y ENRIQUECER NUESTRA CAPACIDAD DE REFLEXIÓN

UN ENSAYO CRÍTICO            




Robert Stenberg, quien ostenta trece doctorados honoríficos provenientes de las mejores universidades de cuatro continentes,  es considerado uno de los psicólogos más sobresalientes  del medio hoy en día. Por ello, no es de sorprendernos que las teorías que plasma en sus libros ejerzan tanta influencia en cualquier campo de la psicología aplicada. 


Stenberg publica en 1999 el libro titulado “Estilos de pensamiento. Claves para identificar nuestro modo de pensar y enriquecer nuestra capacidad de reflexión”.  Llama la atención que desde el título mismo el autor invite al lector a que el conocimiento que adquiera con la lectura del texto no se quede solo en eso, sino que más bien conduzca a la meditación personal y a un actuar consecuente. 


El autor se enfoca en la diferenciación entre las aptitudes o capacidades para hacer las cosas y los estilos de pensar, es decir, la manera en que las personas prefieren hacerlas, aclarando en todo momento que ambos factores pueden ser igual de relevantes dentro de su desempeño. Estos hallazgos son consistentes con el hecho de que como educadores constantemente nos encontramos con que las notas escolares no son un indicador del éxito que tendrá nuestro alumno al enfrentarse a los estudios superiores o al medio laboral.


La teoría del autogobierno mental se basa en el hecho de que las distintas formas de gobierno político que existen hoy en día son únicamente un reflejo de los diversos estilos de pensamiento humano, razón por la cual Stenberg divide a las personas de acuerdo a sus funciones (legislativo, ejecutivo y judicial), formas (monárquico, jerárquico, oligárquico y anárquico), niveles (global y local), alcance (interno y externo) e inclinaciones (liberal y conservador). 


Existe mucho que se puede comentar acerca de la clasificación del autor, sin embargo, me pareció especialmente útil la división en base a las funciones de las personas: legislativo, ejecutivo y judicial. Las personas ejecutivas gustan de seguir reglas y prefieren resolver problemas estructurados; éste estilo es muy apreciado en general por las escuelas y el medio laboral cuando se ocupan mandos medios o bajos pues son muy buenos para seguir instrucciones y llevar a cabo tareas como les es indicado. 


Las personas legislativas prefieren tomar decisiones propias respecto a qué hacer y cómo hacerlo y propenden a la creatividad, pero no son muy apreciados en medios donde se exige una ejecución incuestionada del trabajo planteado debido a que prefieren hacer las cosas a su modo y no gustan de seguir las reglas.


 Finalmente, los individuos judiciales gustan de evaluar y analizar, reglas, procedimientos, ideas y cosas existentes; sin embargo, la educación deja poco o nada de lugar al cuestionamiento de los conocimientos que se imparten en las escuelas y lo mismo ocurre en muchos centros de trabajo.


Un punto acertadamente criticado por el autor es el hecho de que ciertos estilos de pensamiento, como el legislativo, son rechazados y hasta penalizados por las escuelas, llegando estas a reprimir y hasta eliminar dichos estilos. La gravedad de esto reside, no solo en la gran frustración que se causa en las personas al tener ellas que coartar su “comodidad” psicológica, sino en que muchas veces se pierden características que pudieran haber sido muy deseables para el futuro desarrollo profesional y personal de las personas.  


El sistema educativo actual llego a existir como modelo poco después del inicio de la era industrial debido a que surge la necesidad de entrenar mano de obra calificada para el trabajo en las fábricas e industrias. La educación pública tenía como propósito el capacitar a los futuros obreros de la industria, mas no a los altos ejecutivos o inventores, quienes generalmente emergían de las clases altas y por años continuaron recibiendo su educación de manera particular y personalizada. Era un sistema que buscaba entrenar a las personas como ejecutivos y, por tanto, las premiaba. En cambio, dicho sistema no tenía necesidad de personas legislativas o judiciales que cuestionaran la manera en que se efectuaban las cosas. Seguido eran consideradas “rebeldes” y eran rechazadas y penalizadas por el sistema de evaluación educativa. 


Hoy en día y al reflexionar acerca de éstos puntos no es de sorprendernos que los inicios de la Revolución Industrial llevara al deseo de impartir educación de manera industrializada, sin embargo, lo que sí debería sorprendernos es el hecho de que poco más de tres siglos después se continué con la producción en masa de ciertos perfiles académicos cuando la vida misma requiere de diversos perfiles que lleven a cabo diferentes tareas.


Stenberg destaca el hecho de que la coincidencia entre estilos y aptitudes llevan a una sinergia que llevará al sujeto a aprovechar al máximo dichas características. El problema reside en que esto no ocurre en todas las personas, siendo necesario en estos casos que las personas hagan una distinción entre lo que quieren y lo que pueden ser o hacer. Ejemplo de ellos son los muchos jóvenes que sueñan con ser médicos como sus padres y continuar con el negocio familiar pero que se les dificulta concentrarse en la lectura o estar encerrados en una oficina por mucho tiempo. O los que sueñan con ser futbolistas o cantantes pero que no tienen la aptitud requerida.  


Recientemente platiqué con una alumna de Primaria debido a que se le sorprendió con que había modificado su reporte de calificaciones para engañar a sus padres debido al estrés que le causaba la idea de tener que enfrentar y decepcionarlos. Ana es muy responsable, respetuosa y sociable en extremo, pero que es también muy dispersa y platicona, razón por la cual batalla para recordar los datos específicos que le preguntan en clase, lo cual se ve reflejado a su vez en su boleta. 


Desde mi punto de vista, el problema aquí reside no en que la niña no alcance una calificación perfecta, sino en el estrés que se le está causando debido al alto nivel de exigencia que le han planteado sus padres y ella misma ante un sistema educativo que no se adapta a su estilo de pensamiento. La situación empeora cuando el maestro mismo aumenta la presión dentro del salón de clases al exigir lo mismo a todos sin tomar en cuenta las diferencias entre sus alumnos. Creo que es en éste punto que es especialmente importante que entre en acción nuestra capacidad de reflexión como padres, docentes y personas. Si aceptamos que nuestro sistema educativo es el que es y que no puede favorecernos a todos en todo momento y que, como consecuencia, muchos nunca podrán sobresalir en ciertas etapas de su desarrollo académico, ¿por qué causar frustración a niños y adolescentes al exigirles que así sea? ¿Podemos pedir a un niño que de su mejor esfuerzo sin esperar irrazonablemente que dicho esfuerzo se vea reflejado siempre en una buena nota?


También debemos de ser conscientes de que esto no quiere decir que no seremos favorecidos nunca por otros niveles educativos o medios laborales. Nuestros estilos de pensamiento pueden ser modificados de acuerdo a nuestra edad, las circunstancias y nuestra flexibilidad personal. ¿Qué podemos hacer para enseñar a nuestros alumnos a ser flexibles? ¿Qué hago yo para poner el ejemplo y además adaptar mi enseñanza a la mayor cantidad de estudiantes posible?


Es obvio que nuestro sistema educativo actual merece ser, no solo adaptado, sino revolucionado desde sus fundamentos mismos, sin embargo, mientras seguimos esperando a que eso ocurra  ¿qué puedo hacer yo como docente? Si nuestra labor como maestros tiene por objetivo el preparar a nuestros alumnos para la vida adulta tanto en lo laboral como en lo personal, ¿realmente quiero mimetizarme con un sistema que prefiere una “producción en serie” de alumnos graduados con el mismo molde a pesar de no estar cumpliendo su cometido? ¿O me esforzaré por respetar y explotar los estilos y habilidades de los seres humanos que tengo sentados frente a mí en el salón de clases? Todo educador que busca enriquecer su vida y la de las futuras generaciones debe hacerse ésta pregunta.